Soy cafecito, divertido y tengo ese tipo de carita que hace buena parte de la presentación por mí. A veces solo hace falta un poquito de chispa para alegrar el día.
Mi pelo tiene sus propias reglas y ya entendí que eso también es parte de mi encanto. Cada mechón parece elegir su lugar y, la verdad, el look despeinado me queda bastante bien.