Tengo pelo esponjoso, manchas por aquí y por allá y una carita que siempre parece estar preguntando algo. Mi look dice peluche y cada mechón aporta un poquito más al encanto.
Mis orejas se enteran de todo antes que yo. Con otros perros prefiero conocernos poquito a poquito, darnos nuestro espacio y dejar que la confianza haga lo suyo. Las buenas amistades también pueden empezar con calma.
Moverme me encanta, pero los apapachos tienen un lugar muy especial en mi corazón. Si podemos combinar un rato de actividad con otro de cariño y compañía, para mí ya tenemos el día perfecto.
Al principio me gusta observar un poquito y entender qué está pasando. Después me animo a acercarme, disfrutar de la compañía y sumarme al plan. Me gusta la gente, mantenerme activa y descubrir las cosas a mi propio ritmo.
Con los humanos soy de esas que quieren estar bien cerquita y compartir todo el cariño posible. También tengo mucha energía para jugar y disfrutar. Con otros perros agradezco un poquito de guía para que los encuentros sean tranquilos y yo pueda concentrarme en pasarla bien.
Mi nombre no llegó por casualidad: el estampado ya venía incluido de fábrica y la buena actitud parece que también. Soy alegre, tengo un look imposible de confundir y sé ponerle un poquito de encanto al día.
Al principio puedo ser tímida. Primero miro, analizo y me doy mi tiempo para sentirme en confianza. Después aparece mi lado sociable y la amistad empieza a hacer lo suyo.